*¿ES PELIGROSO CUESTIONAR LOS DOGMAS?*

 

*¿ES PELIGROSO CUESTIONAR LOS DOGMAS?*

01/04/2019
Ricardo Martin Almada

Una gran parte de los escritos de ésta página están hechos con un mismo fin: que las personas comiencen a cuestionar lo que tiene por incuestionable, por inamovible, tanto en lo científico como en lo religioso, en lo político como en su vida interior. En otras palabras, cuestionar el conocimiento dogmático, separar la paja del trigo (discernimiento) y comenzar a pensar por nosotros mismos.

Me han preguntado si no consideramos que esto sea peligroso. ¿En qué sentido? Por el hecho de que existe un plan de ingeniería social proveniente de las bases del Nuevo Orden Mundial, basado en el marxismo cultural, que busca una guerra cultural contra el cristianismo, la familia, los valores, la vida, etc., y para eso también busca cuestionar dogmas.

Aquí es donde es importante emplear el discernimiento. El Nuevo Orden Mundial y su guerra cultural busca solamente socavar las bases identitarias y de valores de la población, no busca que la gente piense por sí misma. Busca imponer nuevos dogmas basados en el libertinaje, la homosexualidad, el aborto, la vida sin Dios, sin norte.

Es una guerra cultural, un atentado contra la población, y una imposición de nuevos dogmas, no un llamado al pensamiento individual y libre. Como hemos explicado en otros escritos, las élites mundiales bancarias y políticas, en su plan llamado Nuevo Orden Mundial (Nuevo desorden mundial) tienen por objetivo una población más dócil, dominable para imponer un nuevo sistema totalitario que abarque un gran número de naciones a la vez. Uno de sus ensayos fue la Unión Europea, y ese esquema buscan emplear a mayor escala.

Para ello, necesitan disminuir la población través del aborto y de la enseñanza de la homosexualidad en las escuelas, y la guerra entre hombres y mujeres a través del feminismo radical de tercera ola. Una barrera para esto, son los valores cristianos de Occidente, por lo cual el marxismo cultural persigue y ataca al cristianismo, a través de feministas y sus shows patéticos de cagar en iglesias, etc. Así le tenemos a una Menchi Barriocanal por ejemplo diciendo que es necesario “dejar de lado nuestros dogmas”, pero es con el objetivo de que las mujeres acepten el aborto como una opción válida de control de natalidad.

Esta forma de “deconstrucción cultural” (mala aplicación del término de Derrida), o de “cuestionar los dogmas” que trae el Desorden Mundial, a través del mal llamado “progresismo cultural” produce hoy en día juventud sin rumbo, que lo único que tiene en la cabeza es el placer sin responsabilidad, que piensa que no debe rendir cuentas ni a sus padres ni a un Dios ni a sí mismos ni a nadie. Gente que mal entiende el concepto de libertad, sin valores, sin historia, susceptible de ser controlada por el primero que sea más vivo que ellos.

Las élites entienden que las bases culturales constituyen la identidad, dan fuerza a la gente para enfrentar poderes extraños, y es por eso que son atacadas todas de una vez por el Nuevo Orden Mundial. El Nuevo Desorden Mundial necesita gente vacía interiormente, vacía espiritualmente. Destruye la cultura sin dar alternativas, sin buscar la libertad ni que la gente se encuentre a sí misma. Simplemente utiliza como ovejas en un rebaño a la población para sus objetivos, nada más.

El verdadero discernimiento consiste en separar lo válido de lo no válido de cualquier sistema de creencias. Por supuesto que las religiones tienen enseñanzas válidas y útiles, pero se vuelven dogmáticas cuando nos exigen tragarlas todas de una vez sin digerirlas, sin cuestionarlas. Se vuelven negativas cuando nos impiden pensar por nosotros mismos, al igual que la ciencia. Y lo que buscamos en esta página es poder discernir y pensar por nosotros mismos, buscar la verdad. No queremos transformarnos en un dogma, en una religión ni en ninguna secta, sino buscamos que la gente busque y viva la verdad, que vea y sienta por sí misma, no nuevas creencias ciegas ni dogmáticas. “No me crea a mí. Observe y constate”.

Es necesario emplear en todo momento el discernimiento para mantener un equilibrio, el principal problema es la falta de capacidad para diferenciar lo verdadero y lo útil de lo que repetimos como loros. El razonamiento aristotélico hace ir a los extremos. De dogmáticos y santulones religiosos, el nuevo desorden mundial nos lleva a enseñar a niños de 6 años sobre orgías, homosexualidad y todo tipo de prácticas sexuales. De santulones se pasa a libertinaje, sin encontrar un equilibrio. De falta de educación sexual se pasa a una educación sexual absurda para un niño. Lo mismo pasa con el machismo, del machismo se pasa al hembrismo, sin encontrar nuevamente un equilibrio de complementos. De los dogmas rígidos, a la falta total de norte. Así nos lleva el Desorden mundial, si no tenemos discernimiento, y si nos dejamos guiar por modas pseudo-progresistas. Como dice el dicho “tiene la mente tan abierta que se le caía el cerebro”.

Para concluir, el plan del desorden mundial, es destruir las culturas, las religiones, las familias planteando la perversión y destrucción.

Con mis escritos planteo cuestionar los dogmas para liberarnos de las celdas mentales, de los condicionamientos negativos de la sociedad pero con el objetivo de ser mejores personas en todos los dominios para lograr el equilibrio, el discernimiento, y así alcanzar la libertad interior.