NUESTRA ESTRUCTURA DEL PENSAMIENTO – SEGUNDA PARTE

Ricardo Martin Almada (ric.almada777@yahoo.com)

Ejercicio: Practicando la observación silenciosa y calma, similar a la CONTEMPLACIÓN, sin emitir juicios mentales ni verbales, aprenderá a escuchar a su espíritu, que está conectado con la fuente y a la vez, con la conciencia propia de todas las cosas, que son parte de la unidad cósmica. En ese momento, usted será parte de aquella fuerza de conciencia que lo hará sentir pleno y feliz, en armonía y calma y lo más importante, que lo llevará al CONOCIMIENTO y a su evolución espiritual. Para equilibrar nuestro entorno, debemos comenzar por equilibrarnos interiormente. Obviamente, este trabajo llevará su tiempo y esfuerzo, ya que su mente, difícilmente quiera cambiar de sistema de pensamiento. Pero haga el intento. Llegó la hora de que tome las riendas de su existencia, conozca a Dios realmente y comience a descubrir, una vida que jamás imaginó que existía.

Ahora veamos cómo afecta y se manifiesta el pensamiento aristotélico en nuestro lenguaje. “Nos damos cuenta que la infraestructura lingüística, o sea, la gramática de cada idioma, constituye no solamente el instrumento que permite expresar ideas, sino que ella determina más bien, la forma que ella orienta y guía la actividad mental del individuo; traza los escenarios en el cual se describen sus análisis, sus impresiones, su síntesis de todo lo que su mente registró”. Además “siguiendo la vía trazada por nuestro lenguaje materno, fragmentamos la naturaleza”. [2]
Observando la lógica y estructura de nuestro lenguaje, podemos ver que nuestras afirmaciones son símbolos… y no debemos confundir los símbolos con lo que representan. Queremos imponer que todas las cosas se sometan a nuestra interpretación y tomamos nuestros conceptos como verdadero, restando importancia a la cosa observada. La lógica del lenguaje, no es la lógica de las cosas y no representan las leyes de la realidad… y eso confundimos todo el tiempo.

El método NO – A, denominado Semántica General creado por Alfred Korzybski en 1938, revela la implicancia del lenguaje en nuestras vidas, lo que trata de representar, su influencia sobre nuestro comportamiento y condicionamiento psicológico e intelectual que ejerce, sobre los cuales no somos conscientes. La semántica general de Korzybski, nos propone un trabajo sobre nuestro comportamiento en relación al lenguaje. Aquél que practica este sistema NO – A, escapa a la dicotomía aristotélica: verdadero – falso, blanco – negro, creyente – satánico, que forman dos caras de la misma moneda, encerrando al pensamiento, en aspectos contradictorios. En nuestros juicios aristotélicos decimos que una persona es buena o mala. El NO – A, utiliza escalas intermedias que permite modular su opinión de acuerdo al contexto, escapando así al juicio bi valente.

Estamos acostumbrados a observar los hechos de manera repetitiva y mecánica. Nuestra observación trivial, congela lo observado de un momento. Ciertamente, les digo, de que no hay dos acontecimientos idénticos (principio de NO IDENTIDAD). En tales acontecimientos hay un número ilimitado de características, ya que un acontecimiento está en constante cambio.
Nuestra observación podría llegar a ser más acertada si buscáramos su estructura, además de un orden, relaciones y conexiones… en lugar de intentar definir y colocarles una etiqueta a las cosas observadas que escapan a nuestra comprensión, cayendo en el frecuente divague. Llamamos estructura a la suma de relaciones que unen los elementos de un conjunto. Por ejemplo: tomemos el caso del alcohol y el éter. Ambos tienen como composición 6 átomos de hidrógeno, 1 de oxígeno y 2 de carbono, pero la disposición de átomos (la estructura) no es la misma, formando así compuestos diferentes. Sobre esto nos dice Korzybski de que es fundamental observar la estructura y las relaciones que pueden unirlos… no dejarse llevar por la APARENTE composición al emitir un juicio.

Además, la misma teoría de los conjuntos, nos revela que puede haber dos situaciones u objetos que tienen factores en común, pero revela también que hay factores únicos en cada cosa y no por encontrarse excluido del conjunto de factores comunes, significa que no existen, por lo tanto los excluimos de nuestra observación.
Para lograr una correcta observación, la Semántica General nos propone el método, de la observación extensional (desde los hechos u objetos hacia nosotros), considerando siempre, nuestro estado psico-somático al momento de la observación. Es importante recalcar, que en cada objeto, podremos encontrar factores densos, definidos u objetivos; así como también factores sutiles, indefinidos o subjetivos. Dentro del primer grupo, encontramos lo cuantificable y dentro del segundo, las motivaciones que llevaron a concretar tal situación y los factores invisibles a nuestros sentidos físicos… y en este caso, las posibilidades son infinitas.

El método que le proponemos, es una síntesis simplificada, resultante de estudiar la Semántica General de Korzybski y la forma analítica de los físicos quánticos.

§ 1er. Nivel: observación no verbal con el hemisferio derecho del cerebro: implica percibir el contexto e impregnarse de la situación en silencio mental. Captar todo lo que la observación aristotélica limitada, omite.
§ 2do. Nivel: observación no verbal con el hemisferio derecho del cerebro: implica percibir el objeto e impregnarse de su vibración en silencio mental. Captar todo lo que la observación aristotélica limitada, omite sobre el objeto. El objetivo de este nivel es percibir las emanaciones de una situación y de los objetos intervinientes. Lograr captar todo lo sutil que nuestra mente omite.
§ 3er. Nivel: observación verbal, con el hemisferio izquierdo del cerebro: descripción extensional de lo observado, en relación a la situación y al objeto interviniente, remarcando siempre el espacio – tiempo de la situación.
§ 4to. Nivel: observación verbal, con el hemisferio izquierdo del cerebro: sintetizar sólo lo comprendido, hasta ese momento, no caer en teorías vacías y asumiendo que no se captó la totalidad de las características de los hechos y objetos intervinientes. Juicio intencional (basado en nuestra percepción de los hechos).Con este sistema de observación NO – A, se busca que el individuo priorice la observación y el análisis, antes de emitir su opinión, para que esta sea lo más valedera y fiel posible, utilizando ambos lados del cerebro, lo que permite una visión holística de las cosas. La mente aristotélica, no capta el movimiento permanente, la interacción entre una cosa y otra, entre una situación y otra… no logra percibir esos pequeños cambios que se están dando en forma constante, perdiéndose el desarrollo del proceso de la vida, por culpa de nuestra observación empobrecida, parcial y condicionada.
Tomando el ejemplo anterior, el alcohol de un momento, podría ser éter al momento siguiente, por alteración de su estructura y relaciones. Nuestro cerebro se aferra a una imagen estática que asocia con una palabra en un momento determinado y, no el fenómeno en sí que se está desarrollando ante nosotros.

Repasemos:
§ Nuestra observación puede ser más acertada si en lugar de querer etiquetar a las cosas, que escapan a nuestra comprensión, viéramos entre ellas un orden, relaciones, estructuras.

§ Tendemos a congelar de manera estática todo lo que observamos y no vemos que todo es movimiento e interacción. No logramos percibir esos pequeños cambios que se están dando, perdiendo así de vista, el desarrollo del proceso de la vida misma, con nuestra observación empobrecida y condicionada.

§ Vemos las imágenes evocadas por las palabras y no el fenómeno mismo.

Les expongo aquí, las leyes de la Semántica General.
1) El mapa no es el territorio.
2) El mapa no representa todo el territorio.
3) El mapa es autorreflexivo.

Haciendo analogía con el lenguaje:
1) Una palabra no es lo que ella representa.
2) Una palabra no representa todos los hechos.
3) Una palabra es autorreflexiva. (Autorreflexiva es la propiedad del lenguaje donde las palabras son definidas por otras palabras.)

§ Para A, el lenguaje es un reflejo fiel de la realidad y posteriormente, el lenguaje es la realidad.
§ No separan lo observado de lo que se dice en relación a lo observado.
§ Identifica el objeto con lo que se dice de él (principio de identidad)
§ La palabra “ES” aristotélicamente utilizada, determina que un adjetivo forma parte del objeto, por lo tanto, hace creer que ese adjetivo forma parte de la esencia del objeto.

Bertrand Russel, nos dice que el verbo “ser” puede usarse de 4 maneras.
1) “SER” como verbo auxiliar. Él ha venido.
2) “SER” como existencia. Nosotros somos.
3) “SER” de atribución. La nieve es blanca.
4) “SER” de identidad. El hierro es un metal.
En los dos primeros casos, el verbo ser, está correctamente utilizado, pero el error surge cuando se lo utiliza como atribución e identidad.
Tomemos el SER de atribución: Expresa una característica fija sin movimiento. Se utiliza para describir cualidades de las cosas en relación a nuestra idea de percepción. Por ejemplo: la nieve es blanda; blanda es lo que afirmo de la nieve: sujeto nieve, predicado blanda. La utilización Es como atribución, conduce implícitamente a atribuir al objeto, una cualidad como si le fuera intrínseca y permanente… como si no pudiera existir nieve de otras densidades. Lo correcto sería decir, “la nieve en este momento se encuentra blanda”.

Tomemos ahora el SER de identidad: Expresa una idea fija sin movimiento, en la relación sujeto – predicado. Ejemplo: Juan es avaro como todos los usureros. El verbo ES, representa una identidad. Lo correcto sería: en aquél momento, Juan se comportó con esa persona de manera avara, pareciendo un usurero.

Identidad es una comparación entre dos sujetos, que la lógica aristotélica ve como idénticos. Atribución se utiliza cuando se mencionan adjetivos o atributos del sujeto. Siguiendo con el ejemplo anterior “Juan es avaro como todos los usureros”, con la palabra Es se le atribuye e identifica falsamente a Juan. La persona que emite el juicio no está observando a Juan, sino repitiendo la etiqueta que le pusieron por un comportamiento específico, en un determinado momento.

Todo esto conduce a que la sociedad adopte un comportamiento inadecuado en relación a Juan. A la palabra ES se la utiliza erróneamente en falsas identificaciones. Una persona No – A, refiriéndose a Juan, se expresaría de la siguiente manera:

1) “en tal circunstancia, en relación a tal persona, Juan se comportó de una manera… y en relación a otros, de otra manera” o…
2) “después de observar a Juan en diferentes circunstancias, con su familia, amigos y compañeros de trabajo… podemos concluir que Juan no se comporta como un avaro”.

Evitemos de hacer formulaciones aristotélicas, como por ejemplo:
§ El panteón de los Héroes es hermoso.
§ Luis Alberto del Paraná es el cantante más famoso de todos los tiempos.
§ Esta camisa es verde.
§ Jorge es taxista.
§ Yo no soy bueno en matemáticas.

La formulación NO – A, sería:
§ Encuentro hermoso el panteón de los héroes.
§ Considero a Luis Alberto del Paraná como el cantante más famoso de todos los tiempos.
§ Esta camisa me parece verde.
§ Jorge trabaja como taxista.
§ Tengo notas bajas en matemáticas.
§ Palabras a evitar: Siempre – jamás – idéntico – todos – ninguno – ser (como identidad y atribución).
§ Palabras aconsejadas: A Menudo – raramente – similar – la mayoría – algunos – me parece/lo percibo, lo veo…

Revisemos otro caso: Si a usted le preguntan, qué hay sobre la mesa… usted responderá un vaso. Pero, lo que para su cerebro representa un vaso, no es más que su percepción superficial sobre lo que le enseñaron que se llama vaso. Al decir vaso, usted simplemente describe su estuche, pero no conoce nada de su esencia, que existe independientemente de lo que usted crea o perciba o no, de él.

Pensamiento no – A, es percibir la trampa de querer reemplazar lo expresado del objeto, por el objeto.
El lenguaje no puede pretender dar cuenta de todos los hechos, con una total fidelidad. Lo que uno hace es trazar un mapa verbal sobre el hecho. El NO – A, asume que el lenguaje no es el espejo de la realidad, sino que representa simbólicamente el hecho vivido. La “observación NO – A” trata de “constatar” algo, sobre “un momento” de la observación que asume no fue comprendida en su totalidad ni es definitiva… evita emitir conclusiones o divagues sobre observaciones superficiales y simplemente, relata la observación y sintetiza lo comprendido hasta ese momento.
El poder que se le dio a la palabra, hizo que el pensamiento humano, base todas sus acciones en lo que se dice de un hecho, sin conocer el hecho mismo y esto tiene como consecuencias, malos entendidos, falsas apreciaciones y decisiones equivocadas, porque no tenemos en cuenta la verdadera naturaleza del hecho en sí.

Otro problema gravísimo del poder otorgado a la palabra, es que esta actúa como un estímulo, al que reaccionamos según la enseñanza que recibimos y llevamos grabada como condicionamiento, sobre aquella palabra. En el sistema aristotélico, la palabra es un estímulo, que nos induce a una reacción determinada, asociada con la representación del estímulo. Cada palabra activa un condicionamiento viejo (tanto positivo como negativo) que solo reforzamos con la carga emotiva, sin considerar la nueva situación. Además, el sistema A, no incluye el espacio tiempo dentro del relato de los hechos. Para el sistema A, la palabra es un estímulo, no un símbolo que representa un hecho. A causa de que recibimos información prefabricada sobre la que no reflexionamos, ni somos partícipes de la observación de los hechos… es que asumimos como realidad definitiva, mapas en lugar de territorios.

El sistema NO – A, en cambio, observa directamente el hecho y traza un mapa de él, lo más detallado y fielmente posible, teniendo siempre presente las limitaciones naturales que implica un trazado de mapas y el espacio-tiempo de la observación, permitiéndonos ser parte de ella y diferenciar permanentemente el mapa trazado del hecho en sí mismo. El NO – A, no toma el mapa por el territorio. Repito: Lo más importante, es que debemos situar el hecho dentro de un contexto de espacio tiempo.

No podemos tomar como “iguales” situaciones anteriores, ya que sucedieron en otro momento, otras condiciones, otros parámetros… ni el espacio ni el tiempo, siguen siendo los mismos, ya que se vieron afectados por todo lo mencionado anteriormente. Hoy en día, la mayoría tenemos puestos los lentes aristotélicos que nos mantienen alejados de la realidad. Ya que la realidad, como nos la enseñan, podríamos decir que se traduce en un mapa de nuestro país, hecho por alguien que no conoce el país, sino simplemente escuchó comentarios de él, sin corroborar la fuente. Por ejemplo, cuando alguien dice: “conozco Paraguay” cuando solo conoce Asunción u otra ciudad o peor, cuando simplemente recuerda haber leído el nombre del país con alguna información turística en algún mapa de Sudamérica. Este mismo ejemplo, se puede aplicar a la mayoría de los aspectos científicos y de la vida cotidiana.

A tal punto llega el engaño de la humanidad, que hasta la historia que conocemos como supuestos hechos verídicos, es solo una óptica o una versión parcial interesada de un hecho que se produjo, sin saber cuál fue la intención del relator ni los intereses que defiende, al momento de observar o relatar los hechos. Aristóteles hizo la división entre el cuerpo y la mente. Descartes reforzó esa división con su análisis aún más reduccionista y lanzando el enunciado de que todo lo viviente es una máquina y su creencia de que debemos someter a la naturaleza para que el humano se aproveche de ella; y Newton, refuerza aún más, el reduccionismo y mecanicismo de Descartes, tomando la naturaleza como una máquina con partes independientes y desvinculadas entre sí.

Esas son las bases de nuestro pensamiento occidental actual que cortó el camino de la búsqueda interior, al tomar como única verdad valedera el mundo de los sólidos. Separó absolutamente todo del mundo espiritual y creó una completa división dentro del mundo material. Los dogmas impuestos por el sistema A, representan un gran desgaste energético ya que permanentemente están enfrentándose a la corriente natural de la vida, que nos empuja hacia la evolución y la unidad. Así de equivocados estamos, errando lejos, el camino del conocimiento para llegar a Dios.
Antes había un respeto hacia la naturaleza y se la veneraba como dadora de vida, proveedora del sustento. Se estaba en armonía con ella y se la consideraba un espíritu vivo, creación y manifestación de Dios, que velaba y protegía a la humanidad. El humano constituye un todo espiritual y orgánico psico-somático, que no puede ser separado, pues cada uno está ligado al otro… Todo este mundo interior está en interacción con su entorno. No excluido de él.

Debemos aprender a observar la realidad, con la totalidad de nuestra existencia espiritual psico-somática (cuerpo – mente – espíritu).Para Descartes, el cuerpo humano y la naturaleza (vegetales y animales) son simplemente máquinas y se las trata y utiliza como tal hoy en día… este personaje las comparaba con un reloj y a los animales con un reloj compuesto de ruedas y resortes… y al cuerpo humano enfermo, como un reloj defectuoso. Él veía el universo material como una máquina, sólo una máquina… desprovista de objetivo, de vida y espiritualidad. La descripción mecánica de la naturaleza es el modelo dominante en la ciencia después de Descartes. A tal punto llegó esta forma de pensamiento, que cuando el humano dice: “nuestro mundo” excluye directamente a los demás inquilinos de la naturaleza. Cree simplemente que el mundo pertenece a la humanidad y que sólo ella tiene derecho sobre él. Descartes decía que la materia y el espíritu son cosas totalmente separadas. Nada del espíritu pertenece al cuerpo y viceversa… y como consecuencia de este pensamiento irrespetuoso e irresponsable, la naturaleza y el mundo espiritual, como fuerzas vivientes que son, se están revelando contra sus agresores, para restablecer el equilibrio que le robaron los humanos.

Esta mentalidad reduccionista y mecánica, repercutió también ampliamente sobre la ciencia, especialmente sobre la medicina, ya que impide que los médicos comprendan y vean las causas de las enfermedades actuales, generadas en el espíritu y la mente del sujeto.
Los médicos toman sólo en cuenta el cuerpo máquina, descuidando los aspectos psicológicos, sociales y ambientales del enfermo. La biología se concentra en las células y moléculas para descubrir el mecanismo del problema, para luego concentrarse en crear un medicamento que solucione ese problema en particular, sin tener en cuenta las influencias no biológicas sobre el proceso biológico.

En síntesis, la enfermedad es reducida a simples problemas mecánicos y la terapia, a manipulaciones técnicas, dando importancia desmedida a la tecnología como el único medio para mejorar la salud. Respecto a este punto Engel criticaba al sistema médico revelando su concepción de que “El cuerpo es considerado por la medicina como una máquina. La enfermedad es vista como un mal funcionamiento de la máquina; y el médico tiene el rol de reparar la máquina. “Para Descartes, la base de la verdad es la ciencia y este pensamiento hizo que la humanidad occidental busque la solución a sus problemas en el exterior… en la ciencia, en la química… Esto a la vez, es un reflejo del estado espiritual desastroso de la gente occidental… ya que desconocen por completo su interior y solamente refuerzan su exterior, su imagen… su estuche.

En síntesis, una actitud aristotélica significa comportarse de manera elementalista (separar todo y, excluirnos de todo). El pensamiento aristotélico se aplica en todo lo que nos rodea, por ejemplo la economía, de ahí que todo es división. Mi dinero. Mi propiedad. Mi campo. Mi esclavo. El humano se cree amo y señor de todo, inclusive de la humanidad. Siendo que la tierra, los ríos, el aire, son del planeta… y nosotros, la fauna y la flora, compartimos el espacio en él. No somos dueños de nada. El pensamiento aristotélico se manifiesta tremendamente egoísta, materialista, inadaptado y vacío de todo conocimiento real.

EJERCICIOS:
1) Utilizando los niveles de observación mencionados, vea una misma película varias veces. Podrá determinar en la veces siguientes a la primera, todos los detalles que su mente omitió en la observación aristotélica. Recuerde: contemplar el contexto, el objeto, hacer la descripción de los hechos y emitir lo que comprendió del mismo. EVITE LAS TEORIAS HUECAS O DIVAGUES! El objetivo de este ejercicio es permitirle observar desde el sistema NO – A, las limitaciones y omisiones de observación del sistema A.

2) Ubíquese tranquilo en su casa o jardín y observe todo su entorno; puede hacerlo en la calle también. Esfuércese por sentir las vibraciones del entorno. Utilice sus 5 sentidos en forma consciente. Observe los ruidos del ambiente, los olores, los colores… desarrolle su tacto y percepción palpando la corteza de un árbol o la textura de una tela o algodón. Observe como su lengua reacciona a los diferentes sabores. Observe los sabores. Ubique este ejercicio, en el espaciotiempo determinado. (Lugar, fecha y hora). Anote lo observado y relate lo que comprendió sobre su entorno de ese momento. Cada vez que haga este ejercicio, no permita a su mente aristotélica, recurrir a la memoria archivada del primer ejercicio. Recuerde que todo está en permanente cambio y un segundo no es igual al anterior. El objetivo de este ejercicio es afinar sus percepciones y el don de observación consciente; desarrollar el lado derecho del cerebro y armonizarlo con el izquierdo… permitir la manifestación de su espíritu.

3) Y para descondicionar su mente, debe borrar los condicionamientos que le fueron cargados. De ahora en más, usted deberá observar sus impulsos, pensamientos y sentimientos. Deberá comportarse como una persona consciente de sí misma, de sus actos y decisiones. Destruya interiormente todo lo negativo que aflora desde su interior y que lo dominó como a un autómata hasta el momento. Visualice que destruye con el fuego todos sus miedos, pensamientos y sentimientos negativos hasta que se extingan por completo, purificando y liberándolo de las cadenas del condicionamiento impuesto por el sistema.

El objetivo de este ejercicio es prepararlo tanto para la contemplación como para la acción inteligente.
Como conclusión final para recordarlo: Llamamos sistema de pensamiento, a los dogmas, costumbres y tradiciones que repercuten a nivel general en la persona. El sistema de pensamiento está lleno de conceptos que son muy eficaces en sus efectos sobre el cuerpo, tanto en positivo como en negativo, ya que ejecuta las órdenes que tenemos grabadas, sobre nosotros mismos y lo que nos rodea… y consideremos, que el cuerpo sin el espíritu, pensamientos ni sentimientos, es simplemente un cadáver.

Este sistema de pensamiento que utiliza la mayoría, va dirigido exclusivamente al intelecto, menospreciando a la sensibilidad e intuición, que también forman parte de nuestro cerebro e individualidad como personas. Este relego, implica un desequilibrio interior, en todos los aspectos, que finalmente se manifiestan en nuestro cuerpo físico y nuestro entorno. Como consecuencia de nuestra educación netamente racional, donde la lógica reprime permanentemente a la intuición, obtenemos una percepción deficiente y mutilada de la realidad, ya que la razón se preocupa más por la estructura de la representación que por el acontecimiento en sí y desvaloriza aquello que escapa al marco racional y que no perciben los sentidos físicos.
El hecho de no conocernos, en funcionamiento ni contenido, hace que permanentemente tropecemos con la misma piedra, aunque creamos caminar por supuestos nuevos senderos de cambio aparente. Observe y recuerde: El sistema A, se encuentra en todas partes y casi nadie está libre de él.

Además, nuestro sistema lingüístico condiciona nuestras percepciones y la realidad que percibimos está delimitada por nuestro idioma y los razonamientos que él autoriza o permite. Este concepto de disociar, dividir, separar, luego se irá reforzando ya que se lo aplica a cada aspecto de la vida cotidiana.

Con el sistema de pensamiento A, establecemos cierto tipo de percepción, limitando de por sí, lo que vemos, sentimos y percibimos de la realidad… y esta percepción mutilada la archivamos en nuestro fichero mental, como la realidad del hecho, luego de que haya pasado por el proceso de codificación racional personal. Contribuyendo con todo esto, la educación actual representa un proceso de almacenamiento de “supuestos conocimientos” que producen en mayor o menor grado, daño a la percepción de la persona, de acuerdo al grado de condicionamiento reforzado. Como ejemplo podemos decir que, la piedrita de la cantera que obtuvieron nuestros sentidos condicionados por este sistema de pensamiento, la tomamos como la globalidad de la cantera sin conocerla realmente por la vivencia.

Nos comportamos como un almacén desordenado de fracciones de pre-conceptos disociados entre sí. Otro problema grave del sistema A (Aristóteles, Descartes, Newton), es que la canalización de un pensamiento ya formado, hace muy difícil la comprensión de nuevas formas de percibir la realidad y concatenar los acontecimientos. El mayor problema de este sistema A, es que divide todo y no logra percibir la unidad.

Si usted trabaja para desprogramar estos preconceptos del sistema A, su mente se abrirá a nuevos conocimientos, que antes estaban totalmente excluidos de los límites de su razonamiento A…Debemos revisar, replantear y corregir todos nuestros supuestos conocimientos, que no son más que dogmas arraigados en nosotros, para así poder percibir una nueva realidad.
Pero lo más importante: Se hace necesario un replanteo y cuestionamiento total de todos nuestros valores sociales y religiosos. Modificar totalmente nuestro sistema de pensamiento para la aceptación de nuevos valores y nuevas formas de percibir la realidad, ya que el problema de nuestro entorno, lo llevamos dentro.

Debemos liberarnos de todos los condicionamientos del psiquismo y del ego…
El sistema NO – A, permite limpiar, ordenar y descubrir de nuevo nuestra percepción con el objetivo de ver, comprender y vivir como un organismo dentro de un todo, intuitivo y sensible, al mismo tiempo que racional, preparado tanto para la acción como para la contemplación. Aquella persona humilde, libre de ego, que sea capaz de contemplar, sorprenderse y fascinarse ante las cosas más simples de la vida, sin etiquetarlas ni querer definir su origen o significado, es capaz de asimilar la realidad del mundo NO – A.

  • FUENTES.
    H. Bulla de Villaret: Introduction a la Sémantique Générale de Korzybski. ; Bertrand Euverte: Base Metodológica de la Escuela NO – A, (Caacupé – Paraguay).; Michel Saucet: La Sémantique Générale Aujourd´hui. Le courrier du Livre. Paris 1987. ; Fritjof Capra: Le Tao de la Physique. Editions Sand, París 1985. ; Fritjof Capra: Le Temps du Changement. Editions Du Rocher, año1990. ; Jean Pierre Baton – Gilles Cohen – Tannoudji: L´Horizon des Particules. Complexité et élémentarité dans l´univers quantique. Editions Gallimard, 1989. ; Robert Linssen: Au delá du Hasard et de L´Anti-hasard. Le courrier du Livre. Paris 1982. ; Miguel Betanzos: Sócrates, el sabio envenenado. Grijalbo, novela histórica. Buenos Aires, 2005. ; Bertrand Russel: El conocimiento humano. Ediciones Orbis. 1983 ; Bertrand Russel: Escritos Básicos I y II. Ediciones Planeta Agostini.1984 ; Olivier Costa de Beauregard – Michel Cazenave – Emile Nôel: La phisique Moderne et les pouvois de l´Esprit. Le Hameau Editeur 1981 ; Louis de Broglie: Nouvelles Perspectives en Micro Phisique. ; Flammarion. 1992 ; Marcelle Barjonet – Huraux: Descartes. Editions Sociales. 1963 ; Francois Châtelet: La Philosophie de Platon á St.Thomas. Marabout Historie. París 1972. ; Francois Rivenc: Introduction á la Logique. Editions Payot. 1989. ; Jean Largeault: Que sais – je ? La logique. Presse Universitaires de France. 1993 ; Irving Adler: L´Universe de l´atome. Marabout Universite. 1965 ; Agora les Classiques: Les atomes. Une anthologie historique. Presse Pocket 1991 ; Francoise Balibar: Einstein 1905. De l´éther aux Quanta. Presse Universitaires de Frances. 1992 ; Werner Heisenberg: Phisique el Philosophie. Editions Albin Michel. 1971. ; Max Plant: Initiation a la phisique. Flammarion. 1993 ; A.E. Van Vogt: Le Monde des A. Editions J´ai Lu. 1953 – Les Joueurs du A.Editions J´ai Lu. 1957. ; Manuel García Morente: Lecciones Preliminares de Filosofía. Editorial Losada. 1971.
    [1] Miguel Betanzos: Sócrates, El Sabio Envenenado. Grijalbo, novela histórica. Buenos Aires, 2005[2] B.L.Whof: Lingüistique et Anthropologie. Edition Denoel. Collections Mediations. Año 1969.